Donald Trump, el presidente estadounidense que siempre sostuvo que el cambio climático y los efectos del calentamiento global eran falsos, finalmente cambió de parecer.


El mandatario retiró en 2019 a Estados Unidos del acuerdo de París por el cambio climático (tratado ambiental aprobado por 195 naciones en 2015), pero declaró recientemente ante la prensa que “nada es un engaño” respecto al cambio climático.

«Es un asunto muy serio. Quiero el aire limpio, quiero el agua limpia. Quiero el aire más limpio con el agua más limpia. Me importa mucho el medioambiente», señaló Trump. Estos comentarios son casi iguales a los que realizó en noviembre 2019 en el Club Económico de Nueva York.

También contradictoriamente agregó “No quiero cerrar nuestra industria porque alguien haya dicho que hay que optar por el viento [energía eólica] u otra cosa que no va a poder tener la capacidad para hacer lo que tenemos que hacer». Lo que terminó de derribar la credibilidad del discurso “earth friendly” del jefe de estado estadounidense.

Además, anunció cambios en la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA, por sus siglas en inglés), que habilitarán a las agencias federales a dejar de tener en cuenta el cambio climático a la hora de planificar los impactos ambientales de los grandes proyectos de infraestructura. Los cambios han generado fuertes críticas de parte de varios grupos a favor del medioambiente, que temen que aumenten aún más los gases de efecto invernadero.

En el previamente mencionado evento de noviembre 2019, Trump llamó «loco» (textualmente y en español) a los grupos a favor del medioambiente. «Creo que estas personas se han vuelto totalmente ‘loco'», dijo despectivamente entre risas, tras mencionar a un demócrata preocupado por el medioambiente que estimó nos quedan 11 años de existencia si no se trabaja para evitar los efectos negativos de la humanidad sobre la tierra. 

Foro Ambiental

Fuente:

  • RT Actualidad