Mientras que el conocido virus llamado COVID-19 o Coronavirus siembra el pánico y enciende las alarmas en al menos 58 países de todo el mundo, la epidemia ha tenido una consecuencia positiva en cuanto al medioambiente en China.


Desde el momento en que la expansión del virus empezó a considerarse incontrolable, el país asiático dispuso el cierre de fábricas y reducción de turismo para evitar la aglomeración que converge en la transmisión del mismo. La emergencia ha propiciado la reducción en las emisiones de gases contaminantes y de los que contribuyen al cambio climático.

El lunes pasado la NASA y la Agencia Espacial Europea publicaron imágenes satelitales que denotan una gran caída de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire de China dentro del período enero-febrero 2020. Esto se debe a la consecuencia de las medidas tomadas por el país, que resultaron en una considerable disminución del consumo de combustibles fósiles.

«Hay evidencia de que el cambio está relacionado, al menos en parte, con la desaceleración económica que siguió al brote de coronavirus», dicen ambas agencias en un comunicado.

«Los investigadores creen que la disminución es más que un efecto de las vacaciones o una variación relacionada con el clima», aclaran las agencias, debido a que la reducción del gas tóxico se ha mantenido por varios días después de estas fechas. Por otra parte, Fei Liu, la investigadora de la calidad del aire en el Centro Espacial Goddard de la NASA expresó: «La tasa de reducción es más significativa que en años anteriores y ha durado más«.

El NO2 no es el único gas que ha desaparecido momentáneamente de la atmósfera de China. Tras un análisis del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA), con sede en Estados Unidos, el descenso de la actividad industrial y comercial en China produjo una disminución de al menos un 25% en las emisiones de dióxido de carbono durante las dos semanas posteriores a las vacaciones del año nuevo chino, cuya fecha cae en enero.

Una reducción del 25% de las emisiones de China equivale a una reducción del 6% a nivel global, debido a ser una de las naciones más contaminantes del mundo.

Además, se calcula que a lo largo de las últimas tres semanas del mes de febrero, China emitió 150 mtm (millones de toneladas métricas) de CO2 menos que en el mismo período del año pasado. 150 mtm equivalen (aproximadamente) a todo el dióxido de carbono que emite la ciudad de Nueva York durante todo un año. Se estima que este descenso y desaparición de gases contaminantes sea momentáneo o temporal hasta que el pánico por la propagación del virus desaparezca totalmente.

– Foro Ambiental

Fuente: BBC