Una “tortuga” cibernética para reducir los microplásticos en los océanos

Una “tortuga” cibernética para reducir los microplásticos en los océanos

En el proyecto, que fue presentado en Costa Rica, participan científicos mexicanos. Buscan promoverlo en las zonas más afectadas de la región. 

Tiene sus aletas, su cabeza y su caparazón pero no es lo que parece. La Tortuga Guardián, proyecto que un centenar de científicos presentó ante el Laboratorio de Innovación Ciudadana que organiza la Secretaría General Iberoamericana en Liberia (Costa Rica), es en realidad un dron hecho a base de cámaras de vídeo, cables, placas solares, sensores, residuos reciclados y sistemas de última tecnología para que imita la forma del animal acuático para detectar microplásticos en los océanos.

Para detectar microplásticos, este dron de apariencia sencilla, bajo coste (350 dólares) y –según sus constructores– fácil de montar se conecta con una base situada en la orilla. “Pueden tener una separación de entre 200 y 300 metros, más que una conexión de WIFI y con mucha menos tecnología”, asegura Ricardo Guimaraes, el promotor de la iniciativa. Po medio de una conexión por radiofrecuencia, varias tortugas permiten cubrir un amplio espectro de superficie marina y enviar la información a una base que a su vez colgará estos datos en una página web abierta.

Alrededor de los 9,5 millones de toneladas de plástico que se arrojan cada año a los océanos, entre el 15 y el 31% son microplásticos, según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). “Estos pueden provenir tanto del vertido de basuras y materiales que se van degradando hasta fragmentos de tamaño inferior a 5 mm de diámetro, o bien de nanopartículas empleadas en formulaciones farmacéuticas o industriales con diámetro inferior a una micra, por ejemplo, en cosméticos o farmacología”, explica Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada – Hospital Universitario S. Cecilio y científico en el Instituto de Investigación Biosanitaria.

El proyecto de Tortuga Guardián participan jóvenes de México, Brasil, España, Costa Rica, Uruguay, Colombia y Alemania. Más allá del caparazón que imita al de una tortuga, la razón es aprovechar el movimiento que una de ellas experimentaría en el mar y ser así “más eficientes” contra el oleaje, el corazón y la cabeza son claves para este prototipo. Así, una caja interna resguardará el sensor del PH del agua (que mide su acidez), un tubo conectado a un medidor por el que cada 15 minutos pasará una muestra de agua y la luz de un láser diferenciará los microplásticos de los microorganismos.

“La idea es que esa información vaya a parar a las autoridades locales para que ellas sean las que actúen y limpien las aguas”, explica Guimaraes. Por su lado, la cabeza contendrá los otros dos sensores de la tortuga, el de la temperatura y el que indicará cuán turbia están esas aguas, valores “más relacionados con el cambio climático”, agrega el especialista brasileño.

Los microplásticos provienen de diferentes fuentes y son clasificados en primarios y secundarios. Los primarios son aquellos que se fabrican intencionalmente con cierto tamaño, tales como los granulados, los polvos y los abrasivos domésticos e industriales que se utilizan en cosméticos y productos para el cuidado personal, así como en textiles y prendas de vestir, entre otros.

La segunda categoría abarca aquellas partículas que proceden de la degradación de materiales más grandes, como bolsas, y de las emisiones durante el transporte terrestre, especialmente la abrasión de los neumáticos de automóviles en uso. En el sector de la pesca y acuicultura se suele usar el plástico para fabricar aparejos de pesca, jaulas, boyas y para construir y mantener embarcaciones. También en cajas y materiales de embalaje de plástico para transportar y distribuir el pescado y los productos pesqueros.

Estudios de la FAO alertan que más de 220 especies diferentes ingieren desechos microplásticos en condiciones naturales. Excluyendo a aves, tortugas y mamíferos, el 55% tienen importancia comercial. Entre estas especies se encuentran, por ejemplo, los mejillones, las ostras, las almejas, el camarón pardo, la cigala, las anchoas, las sardinas, los arenques del Atlántico, el estornino del Atlántico, las macarelas, las bacaladillas, el bacalao atlántico, la carpa común y la corvinata amarilla por lo que los microplásticos llegan hasta los platos de las personas, por lo que también integran la cadena de seres afectados. 

El paso siguiente  

Los impostores de la Tortuga Guardián explican que el prototipo iniciará su etapa piloto en Costa Rica durante los próximos días pero reconoce que aún les falta tiempo para mejorarlo y, sobre todo, para conseguir analizar el suelo marino que es donde reposan más microplásticos. Según Guimaraes, “es la parte más contaminada, la sal se pega a los microplásticos y los hace descender, por eso también vamos a tener una opción para que la gente pueda ir a la base que estará en la orilla y analizar agua que hayan podido extraer del fondo”.

El proyecto, uno de los más tecnológicos del laboratorio, pretende lograr un fuerte vínculo tanto con las comunidades y las fundaciones de las regiones más afectadas como con las autoridades locales. “Hemos hablado con muchas comunidades y por ahora la que mejor ha recibido la idea es una de pescadores, pero tampoco quieren que se difunda si en sus aguas hay mucha contaminación porque les perjudicaría en la venta”.

En ese sentido, defienden que sean los Gobiernos los que tomen la iniciativa y empiecen una acción conjunta para mejorar la calidad del agua marina, sin olvidar el poder de la ciudadanía para llevar a cabo iniciativas que cuiden el medioambiente. “Este es un proyecto de ciencia ciudadana, por eso queríamos que la tortuga se pudiera hacer con cosas baratas y fáciles de encontrar, también usando herramientas caseras y que cada uno tenga libertad de modificar lo que quiera, que se apropien de la idea”, finaliza Guimaraes.

Fuentes: 

– EFE

– Foro Ambiental

Fair Meals, la aplicación que debemos tener para reducir el desperdicio de alimentos en México

Fair Meals, la aplicación que debemos tener para reducir el desperdicio de alimentos en México

Los mexicanos desechamos más de un tercio de los alimentos que producen, un problema que las aplicaciones digitales ahora buscan resolver con descuentos en comida y la creación de comunidades de personas comprometidas con la reducción de desechos. Ese es el caso de Fair Meals. Esta plataforma, ya disponible en el país de forma gratuita, ofrece descuentos de entre 50 % y 70 % en comidas de restaurantes, bares y hoteles que están por cerrar o cambiar de menú y que, de otra forma, terminarían en la basura.

“México genera unos 28 millones de toneladas de desperdicio de alimento cada año, según la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA), y el 37 % de la comida en los restaurantes se pierde, por lo que el problema es tan grande como el mercado. Queremos animar a las personas a que utilicen este servicio porque con un poco de esfuerzo pueden cambiar todo el sistema de alimentación”, explicó el alemán Christian Wimmler, creador de la iniciativa.

El despilfarro de comida en México representa el 35 % de la producción, lo que serviría para alimentar a 7 millones de personas. Así lo ha informado la CCA a través de su último informe. Esto en un país en el que 20,4 % de la población, el equivalente a 25,5 millones de personas, carece de acceso a la alimentación básica, de acuerdo a los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

“Por un lado están los desperdicios y por otro lado tenemos un gran problema de desnutrición en México, y nosotros pensamos que, si se utiliza toda la comida, no habría ese problema”, argumentó Wimmler, que ya ha lanzado la aplicación en Alemania y Portugal, y pretende expandir a Argentina y Brasil.

Por ahora, Fair Meals cuenta con más de 90 establecimientos asociados en la capital mexicana y se expandirá a otras urbes del país, donde los negocios encontrarán dos ventajas: colaborar con una idea “totalmente sustentable” e ingresar al comercio electrónico, de acuerdo a Edgar Paulino, director de operaciones en México.

Todo el día, para desayuno, comida y cena, los comercios pueden publicar ofertas disponibles hasta por cuatro horas y después, los clientes pasan por ellas de forma personal. “Los mexicanos estamos muy acostumbrados a aprovechar las ofertas, por eso colocamos esos descuentos y queremos concientizar a la sociedad mexicana que todo esto no es para comprar algo echado a perder, todavía está bien, pero no se les va a vender y tú puedes beneficiar al medio ambiente comprando un platillo”, afirmó Paulino.

Más concientización y el compromiso

El 38 % del desperdicio de comida en el país ocurre desde el hogar, una problemática que atiende Olio, una aplicación originada en Reino Unido para que los usuarios se ofrezcan entre sí alimentos y otros artículos que ya no necesiten pero todavía sirvan, detalla Cecilia Migueltorena, representante de la plataforma en México.

“Toda esta comida, en vez de tirarla, Olio te ofrece la oportunidad de compartirla y de una manera muy sencilla porque lo único que tienes que hacer es tomarle una foto al producto, poner una descripción, la subes a la aplicación y la gente, vecinos alrededor de ti, reciben notificaciones”, destacó.

Migueltorena menciona que, en tan solo 10 meses, han conseguido casi 100.000 usuarios, lo que también ha creado una comunidad comprometida a evitar el desperdicio a través de cambios en sus hábitos de consumo gracias a su estrategia “hiperlocal”, enfocada en los barrios, donde también capacitan a “héroes recolectores”.

“Estamos empezando a fomentar en la gente que nos empiece a parecer mucho más raro tirar la comida que compartirla. Porque sí es verdad que a la gente le causa mucha extrañeza y desconfianza (pensar) ‘ay, no sé qué me están dando, ni cómo la manipularon’”, agregó. 

Aún así, tanto ella como los responsables de Fair Meals destacan que los mexicanos se han mostrado receptivos, en parte gracias a los filtros de calidad de las aplicaciones. De hecho, destacan que hay más desafíos de los grandes comercios que de los consumidores y pequeños negocios por razones de rentabilidad y logística.

“El reto más grande que tenemos es penetrar en los negocios fuertes, en cadenas de tiendas de conveniencia y supermercados que a veces tienen nada más esta idea de que, solo a través de bancos de alimentos pueden solucionar. Sin embargo, los bancos de alimentos tienen sus limitaciones”, concluyó Migueltoreno.

Fuente:

– EFE

En defensa de los insectos, Alemania se compromete a prohibir el glifosato para 2023

En defensa de los insectos, Alemania se compromete a prohibir el glifosato para 2023

El costo del glifosato se ve en diferentes partes del mundo. En Alemania, el polémico herbicida ha desencadenado una fuerte preocupación ante sus impactos sobre las poblaciones y ecosistemas de insectos. Este hecho llevó al gobierno nacional a determinar el 31 de diciembre del 2023 como la fecha límite para permitir su uso. Luego, quedará prohibido por completo.

La prohibición del glifosato se enmarca en Alemania dentro de una campaña del Ministerio de Medio Ambiente de lucha contra la extinción de los insectos y la protección de la biodiversidad. Sobre todo en cuanto a las abejas. El año pasado, la revista Proceedings publicó un estudio de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos), que explicó como la exposición al herbicida altera la comunidad microbiana en el sistema digestivo de esta especie, haciéndola más vulnerable a las infecciones.

“Los herbicidas de amplio espectro como el glifosato eliminan no solo las llamadas malas hierbas, sino también plantas de las que dependen especies de insectos para su alimentación. Debe volver a haber más zumbidos”, dijo Svenja Schulze, la ministra alemana de Medio Ambiente.

El glifosato forma parte de la categoría de herbicidas de amplio espectro y es el más utilizado del mundo, siendo Argentina, Brasil y Estados Unidos sus mayores consumidores. El julio pasado, Austria se convirtió en el primer país en prohibir el herbicida que desde 2015 es considerado como “posiblemente cancerígeno para humanos” por el IARC, el grupo de investigación sobre cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sobre esa línea y estudios críticos se sostienen los sectores más ligados a la defensa del medio ambiente. En cambio, según Bayer, su fabricante oficial tras haber comprado a Monsanto, faltan evidencias científicas que lo corroboren. Esos sí, la diferencia es que los estudios de los detractores del agroquímico son públicos y los de sus defensores son clasificados.

El uso de pesticidas como una de las principales causas de mortandad de los insectos es uno de los aspectos que desarrolla el paquete de medidas del gobierno alemán. El objetivo es “reducir sistemáticamente” a partir del 2020 el uso de productos que contengan glifosato en y “eliminar totalmente” luego. En el medio, se encuentra la fecha de caducidad prevista por la Unión Europea, donde la licencia del glifosato tiene validez hasta finales de 2022.

Entre las nuevas normas, además, se incluye una modificación del reparto de los subsidios agrícolas europeos, de manera que en el futuro habrá menos dinero disponible por hectárea y serán mejor retribuidos los cultivos sostenibles, una medida largamente exigida por el Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor de la gran coalición de gobierno de Merkel.

El Gobierno de Alemania anunció que destinará 100 millones al año para la promoción de medidas de protección para los insectos dentro y fuera del territorio agrícola, así como también para investigación. Muchos municipios ya trabajan en la creación de áreas sembradas de flores que permitan, por ejemplo, la conectividad de los insectos polinizadores.

La empresa Monsanto comercializó inicialmente el polémico herbicida bajo el nombre de Roundup, convertido en la bestia negra de los grupos ecologistas. Bayer compró Monsanto el año pasado y se enfrenta a miles de demandas millonarias por supuestos efectos en la salud humana. Hoy, el herbicida es comercializado por todas las grandes empresas de la industria agroquímica.

Fuentes:

– Foro Ambiental

– El País

Invento mexicano: Árboles robóticos para limpiar su aire

Invento mexicano: Árboles robóticos para limpiar su aire

Si de algo sabe México es de la contaminación atmosférica. Sobre todo en sus áreas más pobladas, donde las contingencias suelen ser recurrentes ante la acumulación de las emisiones causadas por la desproporción del tránsito, la urbanización, las industrias e incluso el volcán Popocatépetl. Para enfrentar este problema, un grupo de ingenieros anunció una novedosa propuesta: colocar árboles artificiales para purificar el aire.

Los llamados BioUrban son una especie de árboles tecnológicos que como sus pares naturales absorbe la contaminación y devuelve aire limpio. La diferencia, según sus impulsores, es que uno solo de estos dispositivos realiza la labor de unos 368 árboles reales. «Lo que hace este sistema es poder inhalar esa contaminación y luego utilizamos a la biología para que realice el proceso natural como lo realiza un árbol», dice Jaime Ferrer, socio cofundador de BiomiTech, la joven empresa detrás del proyecto.

La estructura metálica, una mezcla entre un árbol y una torre posmodernista, capta la contaminación y a través de microalgas en su interior realiza un proceso de fotosíntesis los 365 días del año para devolver el aire limpio. El invento mexicano parece promisorio en especial para quienes más padecen en la calle la polución, que son los peatones en general, los ciclistas y los adultos mayores.

El primero de estos artefactos fue instalado en la capital del central estado de Puebla, cerca de una universidad.

Pese a esa cifra, Ferrer señala que “el invento (que tiene una altura aproximada de cuatro metros y casi tres metros de diámetro) no busca sustituir a los árboles reales sino complementarlos, ya que por sus características el sistema puede estar ubicado en zonas donde es difícil reforestar. Puede instalarse en lugares de alta afluencia peatonal, vehicular, de ciclistas, de terminales de transporte, donde no se puede plantar una hectárea de árboles».

El mayor problema ambiental de México

El proyecto de BioUrban es solo una forma de paliar un problema mayúsculo. Cada año mueren en el mundo unas siete millones de personas debido a la contaminación atmosférica, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y México se encuentra entre los países con peor calidad de aire del mundo. En la capital, una de las capitales más contaminadas de la región, este fenómeno afecta la calidad de vida de sus cerca de 20 millones de habitantes.

En mayo, la megalópolis vivió varios días de alerta ambiental que obligaron a las autoridades a suspender clases en escuelas y a restringir actividades al aire libre. Detrás de la densa nube de contaminantes estaban los poco más de cinco millones de automóviles que circulan a diario, las industrias y los continuos incendios forestales que se registraban en localidades cercanas, además del calor y la actividad que registró el vecino volcán Popocatépetl.

Ferrer considera que para reducir significativamente el problema en una ciudad como esta, donde ya se están estudiando los puntos donde se pueden ubicar los dispositivos purificadores, se tienen que atacar las fuentes de polución y endurecer las normas ambientales. El sistema diseñado por BiomiTech «no viene a acabar con la contaminación de la Ciudad de México, viene a alivianar, viene a remediar el problema de contaminación en cada intersección o lugar de alta afluencia», agrega.

El precio de cada BioUrban varía según los proyectos, pero ronda los 50.000 dólares. La empresa tiene previsto instalar los «árboles» en la norteña ciudad de Monterrey (financiados por la sociedad civil), y en la capital, donde, como en Puebla, los municipios son los que han pagado por los proyectos. Una tecnología similar a la de BioUrban fue utilizada por el llamado City Tree, una estructura cuadrada de ingeniería alemana lanzada en 2015 que utiliza musgo para limpiar el aire.

Fuentes:

– Agencia France Presse

La ONU sigue de cerca la construcción del Tren Maya

La ONU sigue de cerca la construcción del Tren Maya

Desde que inició su sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador fijó como una de sus grandes prioridades impulsar un desarrollo del Tren Maya. El proyecto, que ha causado polémica y controversia desde su inicio por sus posibles impactos ambientales, ahora también será controlado por especialistas del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, agencia también conocida como ONU-Hábitat.

El coordinador de ONU–Hábitat en México, Eduardo López Moreno, explicó que el Tren Maya tiene un gran potencial para generar beneficios a las comunidades del sur-sureste del país y reconoció que es una obra compleja. Además, agregó que no se desconocen las discusiones técnicas y políticas que hay en su entorno pero, sin embargo, sostuvo que “bien planeado puede beneficiar a esta zona del país, históricamente rezagada”.

La obra que recorrerá 1.470 kms deberá estar terminada para el año 2022 y conectará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo por medio de 15 estaciones. Una de las máximas criticas del sector ambientalistas y de las comunidades que afrontará es que la flamante la locomotora de biodiesel híbrido viajará a 160 kilómetros por hora acechando la Reserva de la Biósfera Calakmul, una Área Natural Protegida (ANP) donde habitan 350 tipos de aves y casi 100 mamíferos.

De acuerdo al especialista, un grupo de 10 expertos de las Naciones Unidas se encuentra realizando visitas a distintas áreas y comunidades que involucran el recorrido del tren. Además, aclaró que su trabajo está más enfocado en la organización territorial, con el objetivo de integrar a las comunidades a los proyectos de infraestructura de los gobiernos. “Nuestro recorrido es más de cómo organizar el territorio y de cómo juntamos a ciertas comunidades en términos de conectividad y desarrollo”.

Diversos ecologistas, por otro lado, han asegurado en el pasado que las consultas ciudadanas hechas por el Gobierno sobre el proyecto no han sido efectivamente integrales y afirman que no existe claridad sobre los estudios de impacto ambiental requeridos por la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, cuya realización podría llevar meses.

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López Moreno aseguró estar al tanto de los conflictos planteados y destacó que su misión es la de entrelazar desarrollo económico con social y ambiental.Nuestro trabajo es que tengan un bien para las comunidades y no solamente para los inversores, aunque evidentemente ellos tienen que ganar, pero se trata es cambiar un poco la ecuación que ha venido dándose en México en el que las ganancias siempre fueron muy desproporcionadas”.

Fuentes:

  • Foro Ambiental
  • heraldodemexico.com.mx
México le dice no al fracking y propone profundizar los controles sobre la minería

México le dice no al fracking y propone profundizar los controles sobre la minería

El fracking ya no es bienvenido en México. La producción de gas natural a través de la técnica de fractura hidráulica fue rechazada por Andrés Manuel López Obrador, durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional. “Si usas fracking tienes gas inmediatamente pero también te quedas sin agua”, sentenció el presidente.

El Gobierno, cuyas políticas ambientales habían sido cuestionadas durante los últimos meses, suscribió a las críticas internacionales sobre el fracking. Esta práctica consiste en la perforación de un pozo entubado que, mediante químicos tóxicos, fractura la roca y llega a reservas de hidrocarburos. De esa forma, causa un uso excesivo de agua, existe un alto riesgo de que se alteren mantos acuíferos y se produzcan sismos en zonas aledañas.

Si se tratara de crecer por crecer, podríamos decir: vamos a seguir con las rondas petroleras, a seguir entregando concesiones para la minería, no le hace que sea a cielo abierto ni que contamine porque lo que importa es crecer, crecer, crecer. Sin embargo, así se destruiría el medio ambiente”, declaró el mandatario.

En las últimas semanas, AMLO prohibió que Petróleos Mexicanos (Pemex) utilice la técnica de fractura hidráulica para explotar un yacimiento en Humapa, entre Veracruz y Puebla, donde se busca obtener recursos no convencionales. Pese a que la compañía contaba con la aprobación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), el gobierno hizo que se diera marcha atrás en pos del cuidado ambiental.

Se suspende esa aprobación, no vamos a usar fracking. En la autorización del petróleo ya se trató el tema y ya se dieron las instrucciones correspondientes. El director de Pemex ya tomó cartas en el asunto”, argumentó el presidente.

La minería, por otra parte, también pasará a tener controles más estrictos. Durante los próximos meses, serán tratadas diversas propuestas legislativas y de los gobiernos estatales para endurecer las restricciones medioambientales. Además, entre las reformas también se propone elevar los impuestos y dar mayor poder de decisión a las comunidades donde las compañías tienen o pretenden establecer proyectos de extracción.

El senador de la república Napoleón Gómez Urrutia, del oficialista Partido Morena, mencionó que “las grandes firmas han dañado el medio ambiente sin las sanciones adecuadas y en muchas ocasiones marginan a la población donde se asientan de los beneficios económicos”. Además, agregó que “en México se ha abusado dando concesiones de hasta 40 y 50 años a las empresas, cuando realmente los yacimientos tienen una vida útil que no suele superar los 20 años”.

Vamos por la política de cero tolerancia”, aseguró Gómez Urrutia.

Durante el sexenio del ex presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) proliferó la entrega de concesiones mineras, algo que se acentuó posteriormente con Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012) que repartieron, según el senador, un 30 % del territorio nacional, al entregar unas 25.000 concesiones a lo largo y ancho del país. Para el legislador, el dominio que las mineras ejercen sobre el medioambiente y los trabajadores ha traído consigo incluso la presencia del crimen organizado en zonas como Guerrero o Michoacán, donde asegura que los trabajadores son amenazados.

Desde cualquier ángulo, el escenario para la minería ya no es el mismo. “En la actualidad, podría definir el momento en una sola palabra: incierto”, dice Jorge Ruiz, socio de Baker & McKenzie y experto en el tema. “Primero porque, desde el sexenio pasado, dejó de ser una industria prioritaria para el gobierno; y, segundo, porque no hay certeza de que saldrán nuevos proyectos”, completó.

El posicionamiento del oficialismo, que coincide con el de algunos sectores de la oposición, da un poco de respiro al largo historial de reclamos que vecinos de localidades explotadas y grupos ecologistas para enfrentar los impactos que este tipo de industria tiene sobre los recursos naturales.

No es negociable es la pérdida de vidas humanas, los desastres naturales provocados por las empresas y cualquier intento de captura del regulador”, dijo Francisco José Quiroga Fernández, subsecretario de Minería.

Para revertir las cosas, la senadora de la república Geovanna Bañuelos de la Torre, del Partido del Trabajo, hizo hincapié en que las firmas deben comprometerse más: “Ha habido una cadena de corrupción muy importante entre quienes supervisan estos convenios en los tres niveles de gobierno, de tal suerte que buscaban su beneficio y no necesariamente supervisaban que estos acuerdos de verificación en materia medioambiental se llevaran a cabo”.

Gómez Urrutia, por último, aseguró que “venimos teniendo derrames de presas de jales, donde se acumulan los metales de desechos que tienen una cantidad de productos metálicos de alto contenido cancerígeno, y no pasa nada no hay sanciones adecuadas, siguen operando”. Según el legislador, además de mayores castigos económicos, se impondrá en una primera instancia el “retiro parcial” de las concesiones a empresas infractoras y, en caso de reincidencia, estas serán quitadas por completo.

Fuentes:

– Foro Ambiental

– Forbes