México comienza el 2020 despidiéndose de las bolsas plásticas

México comienza el 2020 despidiéndose de las bolsas plásticas

Desde el primero de enero entró en vigencia una norma que prohíbe la entrega de bolsas de plástico descartable en cualquier comercio de toda Ciudad de México.

Medios como la Ecoósfera Web sostienen que esta “es una victoria de la participación colectiva que podría detonar una transformación cultural histórica en todo el país”. Para mantener la medida y generar el hábito, confirmaron que habrá multas de hasta 8600 dólares para comerciantes que violen esta disposición en CDMX. Esta medida es muy importante ya que la ciudad tiene casi 10 millones de habitantes y es una de las más contaminadas del mundo.

La norma incluye además la prohibición de popotes, cubiertos, globos, cápsulas de café de un solo uso, palillos para revolver bebidas, hisopos y platos.

Durante los últimos días de 2019, los supermercados anunciaron con letreros in situ, que desde el primer día de 2020 se dejaría de empacar la mercadería con plástico que no sea biodegradable. También los dueños de los principales grandes comercios comunicaron que comenzarían a utilizar bolsas de papel simple, encerado o biodegradable y pidieron a los clientes comenzar a adoptar el hábito de llevar sus propias bolsas reutilizables.

En mayo pasado, el Congreso de la Ciudad de México modificó la Ley de Residuos Sólidos de la ciudad, para prohibir la «comercialización, distribución y entrega de bolsas de plástico desechable». Inusualmente, la iniciativa del Partido Verde fue apoyada por otras fuerzas políticas, incluido el oficialista Movimiento de Regeneración Nacional. «La obligación es de comerciantes, distribuidores y tiendas de respetar esta medida, pero también de parte del consumidor es una responsabilidad«, señaló Marina Robles, secretaria del Medio Ambiente. 

Los consumidores ya comenzaron a «stockearse» de bolsas para llevar frutas y verduras que son de telas plásticas pero lavables y totalmente reutilizables.

La idea de esta ley es acompañar el combate por un medioambiente equilibrado y libre de residuos, asimismo establecer un modelo que se expanda a lo largo de la nación y sus 32 estados de los cuales la gran mayoría sigue permitiendo la entrega de bolsas, utensilios y otros plásticos de un sólo uso.

Esta norma sigue una tendencia mundial, pero también nacional, debido a que hace tiempo se viene organizando (desde el activismo medioambiental) la lucha a favor de los océanos que rodean al país. Uno de los grandes detontantes fue la «viralización» de imágenes y videos de “islas de plástico” a lo largo de varios océanos del planeta.

| Foro Ambiental Mx

Fuentes: 

  • LM Neuquén
El cambio climático aumenta las enfermedades

El cambio climático aumenta las enfermedades

Si no se considera una prioridad, el cambio climático continuará suponiendo una grave amenaza para la salud humana. Cada vez más niños y niñas enfrentan patologías causadas por los problemas ambientales que podrían alterar su bienestar a lo largo de toda su vida. Así lo recalca un estudio liderado por un total de 120 expertos de 35 instituciones mundiales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Mundial y la Universidad College London.

Este trabajo ha analizado los avances que se han producido en 41 indicadores clave para evaluar los perjuicios del cambio climático.»Este año, los impactos acelerados del cambio climático se han hecho más claros que nunca«, expone el profesor Huhg Montgomery, copresidente de The Lancet Countdown y director del Institute for Human Health and Performance de la Universidad College London. «Las temperaturas más altas registradas en Europa Occidental y los incendios forestales en Siberia, Queensland y California provocaron asma, infecciones respiratorias e insolación. Y el nivel del mar está subiendo a un rimo cada vez más preocupante».

“Los niños y las niñas son más susceptibles a enfermedades y contaminantes medioambientales”.

Si no se afronta este desafío, no se podrá proteger ni a los niños y niñas que nacen hoy ni a las siguientes generaciones. Su salud, su bienestar y su esperanza de vida tendrán la marca del cambio climático. Así, un recién nacido crecerá en un entorno con unas temperaturas medias de cuatro grados más altas antes de cumplir 71 años. “Al nacer, los cuerpos y sistemas inmunitarios aún están en proceso de desarrollo, por lo que los pequeños son más susceptibles a enfermedades y contaminantes medioambientales«, señala Nick Watts, director ejecutivo de The Lancet Countdown.

Después, a medida que aumentan las temperaturas, se reducen las cosechas. Esto amenaza la seguridad alimentaria y sube el precios de los alimentos. Por ejemplo, el precio del pan se disparó un 37% en Egipto en 2007-2008. «Los lactantes y niños de corta edad están entre los más afectados por la malnutrición, con problemas sanitarios como el retraso estatural, sistemas inmunitarios débiles y problemas de desarrollo a largo plazo«, sostiene la investigación.

Según nuevo informe que acaba de publicar la revista The Lancet, es  necesario que para el 2050 se reduzcan las emisiones de CO2 causadas por los combustibles fósiles en un 7,4% al año. Es decir, el panorama energético deberá cambiar drásticamente. Entre 2016 y 2018, estas industrias se incrementaron en un 2,6%. En ese período, por ejemplo, la tendencia decreciente el suministro de energía procedente del carbón se invirtió y subió un 1,7%. Además, lejos de reducirse, las muertes prematuras relacionadas con las partículas en suspensión de 2.5 micras (PM2.5) se mantienen estables en 2,9 millones en todo el mundo.

 “Si Europa experimentara un PM2.5 con los niveles de 2016 durante toda la vida de la población actual, las pérdidas económicas y los gastos sanitarios de enfermedades relacionadas con la contaminación del aire y las muertes prematuras podrían alcanzar los 129 millones de euros al año”, tal y como apuntan en el documento. 

Los niños son especialmente vulnerables a enfermedades infecciosas que el aumento de temperaturas y la mayor frecuencia de precipitaciones dejan a su paso. De hecho, 2018 fue el segundo año con las condiciones climáticas más adecuadas registradas para la propagación de las bacterias responsables de las enfermedades diarreicas.

A lo largo de la adolescencia, todo aquel niño que nazca hoy estará respirando más gases tóxicos por culpa de los combustibles fósiles y el aumento de la temperatura. Según subraya el informe, «el aire contaminado causa grandes estragos, al contribuir a una reducción de la función pulmonar, empeorar el asma e incrementar el riesgo de infartos de miocardio y apoplejías». Además, estarán expuestos a mayor riesgo de inundaciones graves, sequías prolongadas e incendios controlados. 

El redactor jefe de The Lancet Countdown, Richard Horton, remarca este problema y hace un llamamiento: «La crisis climática es una de las mayores amenazas para la salud de la humanidad, pero el mundo aún no ha visto una respuesta de los gobiernos que esté a la altura».

Si las actuaciones mundiales se ajustaran al Acuerdo de París, un niño que nazca hoy en Reino Unido, por ejemplo, podría ver el fin del uso del carbón antes de su sexto cumpleaños y el crecimiento de la energía solar y eólica tendría como resultad un aire más limpio en todo el país. En definitiva, los autores del informe piden que las repercusiones del cambio climático se consideren una prioridad en la orden del día de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25).

Fuente: 

– El Mundo 

Las emisiones de los autos desata “una guerra ambiental” entre Trump y California

Las emisiones de los autos desata “una guerra ambiental” entre Trump y California

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a llevar hasta sus últimas consecuencias el empeño por flexibilizar los objetivos contra el cambio climático. Para lograrlo, el Ejecutivo federal va a rescindir la autoridad que tiene California desde hace medio siglo para establecer sus propios límites a las emisiones de gases contaminantes. El Estado ya ha anunciado que responderá en los juzgados. Más allá de la ideología, se trata de una batalla de alto riesgo para el mercado de coches.

La decisión, que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) tenía previsto dar a conocer oficialmente, es la culminación de una larga batalla anunciada que empezó a concretarse a mitades del 2018, cuando la Casa Blanca, tras años de presiones de la industria automovilística, rebajó sustancialmente los objetivos federales de emisiones contaminantes. Desde 2012, los objetivos de California, los más ambiciosos del país, se habían convertido en el estándar para todo el país tras un pacto entre Sacramento, Washington y la industria.

La pelea por destruir la herencia en materia de regulación medioambiental del Gobierno demócrata se ha convertido en algo personal para Trump. El presidente desactivó las restricciones de emisiones a petición de la industria. Pero la actitud de California de mantener las suyas dejó a los fabricantes ante un escenario de pesadilla: dos mercados distintos dentro de EE UU. Hay 15 Estados cuya regulación en este ámbito está ligada a lo que diga California. Entre todos, suponen un tercio del mercado automovilístico del país.

El vértigo de los fabricantes ante esta batalla hizo que cuatro de los más grandes (Ford, Honda, BMW y Volkswagen) anunciarán un acuerdo con el Gobierno de California por el que aceptaban unos límites de gases más parecidos a los del Estado que a los de Washington. El impacto para la Casa Blanca fue letal. Trump lo ve como una traición y piensa que su propuesta es la mejor para la industria y que ignorar los objetivos medioambientales supone crear empleo. El Departamento de Justicia anunció una investigación anticompetencia contra estos cuatro fabricantes.

California, por sus características de población (39 millones de habitantes), tamaño y parque automovilístico (25 millones de coches registrados), tiene un permiso federal por el que está exenta de los límites fijados por Washington y puede fijar objetivos medioambientales más ambiciosos. Ese permiso es lo que ha revocado la Administración Trump recientemente.

Las autoridades de California salieron inmediatamente a condenar el movimiento y prometieron una batalla judicial que ya se venía preparando. “California no va a esperar permiso de Washington para proteger la salud y la seguridad de los niños y las familias”, dijo el gobernador, Gavin Newsom, en un comunicado. “California, los mercados globales y la madre naturaleza prevalecerán”.

El fiscal general de California, Xavier Becerra, que ya ha presentado más de medio centenar de denuncias contra Trump en todo tipo de asuntos, anunció una nueva acción judicial. “No tiene ninguna autoridad ni base para retirar la excepción”, dijo Becerra. “Estamos listos para luchar por un futuro que usted parece incapaz de comprender; nos veremos en el juzgado si se interpone en nuestro camino”.

California fijó los primeros límites a las emisiones de coches en EE UU en 1966. Eran los años en que el smog de ciudades como Los Ángeles provocaba alertas sanitarias. Un año después, el Gobierno Federal reconoció la autoridad del Estado para fijar sus propios objetivos de emisiones contaminantes. El republicano Ronald Reagan era gobernador y el demócrata Lyndon Johnson presidente. Tres años después, con el republicano Richard Nixon como mandatario, se aprobó la Ley de Aire Limpio que ratificó la excepción de California por su tamaño y la velocidad con la que estaba creciendo su población y su parque automovilístico.

Fuentes: 

– El País 

– Foro Ambiental

París y otras cuatro grandes ciudades francesas se declaran contra los pesticidas

París y otras cuatro grandes ciudades francesas se declaran contra los pesticidas

Los pesticidas cada vez tienen menos lugar. París, Clermont-Ferrand, Grenoble, Lille y Nantes los prohibieron por decreto en sus territorios. Pese a que la medida es más que nada simbólica, ya que el uso en grandes zonas urbanas ya está muy restringido por ley, supone un aumento de la presión para que el Gobierno asuma mayores acciones contra el uso de agroquímicos, que cada vez más ciudadanos los consideran un riesgo para la salud y el medio ambiente.

“Se trata de iniciar una acción concertada para obligar a cambiar la ley y lograr la salvaguarda del patrimonio inestimable de la biodiversidad de nuestros territorios y de la salud de nuestros ciudadanos”, explican las cinco ciudades por medio de un comunicado conjunto y luego de que el Gobierno lanzará una consulta popular para determinar una distancia de seguridad entre los cultivos que usen plaguicidas y zonas habitadas.

Con su anuncio, las grandes urbes se unen a la batalla de los alcaldes rurales iniciada este verano en todo el país. Un tribunal administrativo ratificó en agosto la suspensión del decreto del alcalde de la localidad bretona de Langouët, Daniel Cueff, que en mayo prohibió la utilización del glifosato y otros pesticidas a menos de 150 metros de “toda parcela catastral que comprenda un edificio de residencias u oficinas”. Según los jueces, con esta medida Cueff se había excedido en sus funciones, ya que la reglamentación de los pesticidas, indicaron, es potestad del Ministerio de Agricultura.

Aun así, durante el verano, varias decenas de alcaldes emitieron decretos similares, en desafío al Gobierno central. Muchas de estas medidas han sido ya recurridas ante la justicia por los prefectos —los representantes del Estado en los territorios del país— de todo el mapa. En su comunicado, las alcaldesas socialistas de París, Anne Hidalgo; de Lille, Martine Aubry, y de Nantes, Johanna Rolland, así como sus colegas de Clermont-Ferrand, el también socialista Olivier Bianchi, y de Grenoble, el ecologista Éric Piolle, subrayan su “apoyo a los alcaldes que ya han emitido decretos prohibiendo el uso de productos fitosanitarios químicos”.

La respuesta de la ministra de Transición Ecológica ha sido la ironía. “Gracias a las cinco comunas por haber confirmado que respetarán la ley: desde el 1 de enero de 2017, está prohibido el uso de pesticidas en espacios públicos y, desde el 1 de enero de 2019, en los de particulares” que solo pueden usar desde comienzos de año productos fitofarmacéuticos de origen natural, tuiteó Borne, para quien el anuncio no es más que un “golpe de efecto propagandístico”.

De hecho, indica la Agencia France Presse, el único espacio donde sería aún aplicable el nuevo decreto en las grandes ciudades son los espacios verdes privados no abiertos al público, como las copropiedades de terrenos gestionadas por empresas. Por ejemplo, la compañía nacional de ferrocarril SNCF, que es una de los grandes usuarios de glifosato para quitar las hierbas de sus vías y sus alrededores.

Este lunes, el Gobierno lanzó una consulta de tres semanas para determinar un perímetro de seguridad entre los cultivos que usan pesticidas y las zonas habitadas en todo el país, aunque la medida afecta sobre todo a las comunidades rurales donde los campos colindan a menudo con las viviendas. Pero su propuesta de establecer una distancia de entre diez y cinco metros ha sido muy criticada por organizaciones ecologistas —y los propios alcaldes rurales “rebeldes”— que las consideran insuficientes.

La teniente alcalde de París Célia Blauel respondió a la ministra por la misma vía, Twitter, y con similar tono, indicando que el susodicho “golpe de efecto representa en París 600 hectáreas” y que además, esta medida “arroja luz sobre un verdadero problema de salud y de medioambiente”. “Pero es verdad, seamos serios, la limitación a diez metros es la solución”, ironiza la también presidenta de la empresa pública que gestiona el agua potable en la capital francesa.

Fuentes:

– El País

– Foro Ambiental

Víctor Manuel Toledo: “En México hay 560 conflictos ambientales y 122 activistas asesinados”

Víctor Manuel Toledo: “En México hay 560 conflictos ambientales y 122 activistas asesinados”

El titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Manuel Toledo, informó que “en México hay 560 conflictos relacionados con el medio ambiente, en su mayoría correspondientes a la industria minera”. Además, aseguró que “en el país han sido asesinados 122 defensores activistas hasta la fecha”.

Toledo brindó estas estadísticas durante una reunión de trabajo en la Cámara de Diputado con la Comisión de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales. “El nivel de violencia contra los ambientalista, los coloca en la misma dimensión de los periodistas y de los defensores de los derechos humanos. Por el momento, la dependencia atiende 18 problemáticas con presencia directa de funcionarios en las comunidades”.

De acuerdo al funcionario, hay 173 conflictos relacionados con la minería, 86 con problemas hídricos y, en menor medida, los relacionados con la expansión de la industria energética. Los principales focos de conflictos con la minería están en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Zacatecas, Chihuahua y Colima, mientras que con el agua se encuentran en Jalisco y Estado de México, y los energéticos en Oaxaca, Veracruz y Puebla.

“Detrás de cada conflicto hay poblaciones locales, municipales, comunidades especialmente en las zonas indígenas que están luchando por defender sus territorios y aparece el rol de los llamados defensores ambientales que están resistiendo por defender su territorio, su historia, su cultura, sus costumbres, equilibrio en el paisaje, su equilibrio regional”, destacó Toledo.

Latinoamérica es una de las regiones del planeta donde mayores crímenes y amedrentamientos se cometen sobre las personas que realizan acciones para defender el medio ambiente. En ese contexto, México es de los países más afectados por este flagelo. Según Toledo, incluso, la violencia contra los ambientalistas en el país se ha acelerado en los últimos tiempos. 

“En un estudio sobre agresiones a los defensores ambientales encontramos este panorama de detenciones ilegales, amenazas físicas y, hasta hace tres años, había 99 defensores asesinados en México. Hoy tenemos un registro de 122 ambientalistas asesinados. El nivel de agresión hacia los defensores del ambiente está puesto por la organización Global Witness como el cuarto o quinto país más peligroso para la defensa del ambiente”, detalló.

Víctor Manuel Toledo fue designado como titular de la Semarnat a fines de mayo por el presidente el presidente Andrés Manuel López Obrador. Se trata de un académico y militante ecologista que llegó en sustitución de Josefa González Blanco, quien dimitió después de que se diera a conocer que obligó a demorar un vuelo comercial.

Biólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), llegó al cargo con cuatro décadas de experiencia como investigador del medio ambiente y de problemas sociales. La publicación de más de 200 trabajos de investigación, 40 artículos arbitrados y 12 libros de temas como sostenibilidad y biodiversidad completan sus credenciales académicas.

“En estos tres meses hemos atendido 18 problemáticas de todo tipo. Por ejemplo, en el Estado de Sonora tratamos problemáticas relacionadas a las presas, en el Estado de México trabajamos sobre la tala indiscriminada y en el Estado de Michoacán el conflicto de la contaminación de los pescadores de Lázaro Cárdenas”, resaltó. 

Más presupuesto

Frente a los altos índices de conflictos ambientales, Toledo dijo que solicitarán a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público un incremento de 8 mil millones de pesos para el presupuesto de 2020, para poder conseguir un total de 40 mil millones y ejercer el siguiente año. El 2019, comparado con el del 2018, tuvo una reducción del presupuesto de 32.6%.

“No es posible que en nuestro país estemos viviendo esta situación. Esto es producto del relajamiento que tuvo Semarnat y la política ambiental en los últimos 30 años. Pero no solo es un problema de descoordinación u omisión sino también de presupuesto. Si llegamos a esa cantidad, que entendemos que es la correcta, sería más viable abordar todos los problemas que estamos sufriendo”, concluyó. 

Fuentes: 

– Foro Ambiental

– SDP Noticias 

¿Por qué cuantos más elefantes de selva extermina la caza furtiva, mayor es el calentamiento global?

¿Por qué cuantos más elefantes de selva extermina la caza furtiva, mayor es el calentamiento global?

La caza furtiva que moviliza el tráfico de especies y el marcado negro de joyas y pieles quita soberanía a los países, altera los ecosistemas y amenaza la biodiversidad. Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista Nature Geoscience, agrega otra consecuencia más: la persecución de algunas especies en particular también acelera la crisis climática.

Ese es el caso de los elefantes de selva, una especie en peligro de extinción emparentada con los elefantes africanos de sabana (son más grandes), que promueven el crecimiento de grandes árboles que son sustanciales para almacenar carbono. Los científicos sostienen que, si estos elefantes desaparecen, la selva tropical de África central perderá alrededor de 3000 millones de toneladas de almacenamiento de carbono, el equivalente a las emisiones totales de CO2 de Francia durante veintisiete años.

“Este nuevo artículo señala algo que en África central hemos sospechado desde hace mucho tiempo, pero ahora este grupo ha contribuido al asunto con ciencia de verdad”, dijo Fiona Maisels, científica de la conservación en la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre y en la Universidad de Stirling en Escocia.

En años recientes, los investigadores han entendido de manera más detallada el vínculo entre los animales y el clima. Los herbívoros silvestres, por ejemplo, pueden reducir la intensidad y la frecuencia de los incendios que emiten gases de efecto invernadero. Las emisiones de metano del ganado contribuyen de manera importante al calentamiento global.

“Con la pérdida de los elefantes de selva, la pérdida de las reservas de carbono puede agregarse a la lista de servicios al ecosistema que ya no proporcionarán estos animales”, agregó Maisels.

Los científicos también han sabido durante décadas que los grandes herbívoros como los elefantes desempeñan una función importante a corto plazo en los ecosistemas, pues promueven la biodiversidad, reciclan nutrientes y dispersan semillas. Fabio Berzaghi, ecologista del Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medioambiente en Francia y autor principal del nuevo estudio, sospecha que los elefantes quizá también desempeñan un papel esencial a largo plazo en el desarrollo de la selva tropical de África, la segunda más grande solo superada por la Amazonía.

La Amazonía perdió a sus grandes herbívoros hace 12.000 años, entre ellos los perezosos terrestres que pesaban más de tres toneladas, unas criaturas parecidas a los elefantes llamadas gonfoterios y los gliptodontes, similares a los armadillos pero del tamaño de autos pequeños. La pérdida de estos y otros herbívoros de gran tamaño probablemente contribuyó a una mayor densidad de árboles más pequeños en la Amazonía, con una cantidad total de vegetación más pequeña en comparación con la selva tropical de África.

“Pensábamos que los elefantes quizá contribuían a las diferencias entre las selvas de estos dos continentes. También queríamos saber cuáles serían las consecuencias a largo plazo de perder estas especies”, comentó Berzaghi.

Berzaghi y sus colegas seleccionaron dos sitios de estudio. Uno se encuentra en la República Democrática del Congo, donde los elefantes desaparecieron hace treinta años debido a la caza furtiva; el otro es la República del Congo, donde había grandes cantidades de elefantes hasta hace poco.

Ambos lugares eran relativamente vírgenes y solo diferían en cuanto a la presencia o la ausencia de elefantes. Los investigadores midieron el tamaño de los troncos de todos los árboles en las áreas de estudio y tomaron nota de las especies, lo cual les proporcionó una idea de los efectos a corto plazo de la ausencia de elefantes.

Para determinar los efectos a largo plazo, crearon un modelo en computadora que simulaba las funciones básicas de la selva tropical africana, incluyendo el crecimiento, la muerte, la competencia, la fotosíntesis y la reproducción de los árboles. El modelo les permitía incluir o excluir a los elefantes.

Los elefantes de selva derriban casi exclusivamente los árboles con un diámetro de 30 centímetros o menos, y prefieren comer árboles de madera blanda y rápido crecimiento. Al despejar el sotobosque de vegetación, según hallaron los investigadores, los elefantes no solo alteran la composición vegetal, sino que también afectan la penetración de la luz y la disponibilidad del agua.

Esto da como resultado un ecosistema que favorece a los árboles grandes de madera blanda y lento crecimiento. Ese tipo de especies almacena significativamente más carbono que el volumen equivalente de árboles más pequeños de madera blanda. “Para los árboles, se trata de un intercambio; no puedes tenerlo todo”, dijo Berzaghi. “O inviertes en un crecimiento veloz o en construir mucha estructura con carbono para ser más resistente”.

Al extrapolar sus hallazgos a toda la selva tropical africana, Berzaghi y sus colegas hallaron que la desaparición de elefantes daría como resultado una pérdida de vegetación del siete por ciento, el equivalente a 3000 millones de toneladas de almacenamiento de carbono. Dicho de otra forma, los elefantes proporcionan un servicio de almacenamiento de carbono con un valor de 43.000 millones de dólares.

“Este es el primer estudio que he visto en el que se atribuyen grandes cambios de multimegatones en el carbono a especies específicas”, dijo Rosie Fisher, una científica del Centro Nacional de investigación Atmosférica en Boulder, Colorado, quien no participó en la investigación. “De verdad abre una nueva frontera en la manera en que entendemos las interacciones entre los animales grandes y el almacenamiento de carbono”.

Con la excepción de algunas poblaciones sobrevivientes, los elefantes de selva están funcionalmente extintos en casi todo su antiguo hábitat de 2.201.489 kilómetros cuadrados. La especie disminuyó un 62 por ciento de 2002 a 2011, según hallazgos de Maisels y sus colegas, y la caza furtiva ha continuado en gran medida sin controles desde entonces.

Según Iain Douglas-Hamilton, fundador de Save the Elephants, una organización conservacionista con sede en Kenia, la caza se ha extendido recientemente a Gabón, un país que contiene la mitad de los elefantes de selva que quedan en el mundo y que antes estaba protegido de la caza furtiva gracias a su relativo aislamiento.

“Este estudio llega en un momento en el que los elefantes de selva se ven más amenazados que nunca”, comentó Douglas-Hamilton. “Es espantoso que justo ahora que comenzamos a entender que los elefantes tienen un papel fundamental en el almacenamiento del carbono en África, también estén sufriendo la amenaza real de la erradicación”.

Una limitación del estudio, dijo Berzaghi, es que no sabemos cuánto carbono ya se ha perdido debido al declive de los elefantes. No obstante, agregó, parece definitivo que frenar la caza furtiva y restaurar las poblaciones de elefantes de selva traería beneficios climáticos. “Cada vez hay más pruebas de que los elefantes son una especie clave que no solo beneficia a su ecosistema, sino a todos los ecosistemas”, explicó. “El cambio climático es un problema complejo que probablemente requerirá de muchas soluciones pequeñas, y esta podría ser una de esas soluciones”.

Fuentes:

– Clarín

– Foro Ambiental